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Policarpa Salavarrieta – Bicentenario

Portada: Anónimo. Policarpa Salavarrieta marcha al suplicio, 1825- Museo Nacional de Colombia.

PRIMER MOMENTO

EL PRESIDIO

COLEGIO MAYOR DE NUESTRA SRA. DEL ROSARIO

“Como las averiguaciones para saber quiénes eran los principales agentes de los patriotas eran tan activas, al fin descubrieron que era Policarpa; entonces tomaron todo interés para descubrir su habitación. Sabedores de esto los patriotas que se   reunían en casa dejaron de ir y los únicos que volvieron eran los reverendos padres Salavarrietas a llevarles recursos a sus hermanos, mi comadre Carmen Rodríguez una que otra y mi compadre José Ignacio Rodríguez, cuando llegaba de la Mesa, que siempre lo hacía de noche”. Andrea Ricaurte.

El sargento español Anselmo Iglesias fue comisionado para descubrir y aprehender a Policarpa, por entonces oculta en casa de doña Andrea Ricaurte de Lozano; tras varios días de pesquisas, una noche asaltó la vivienda y la detuvo en compañía de su hermano Bibiano.

José María Espinosa. La Pola en capilla, 1857 Óleo sobre tela. Concejo Municipal Villa de Guaduas.

“…al pasar por la capilla en donde estaba La Pola, esta que me observó lloroso, por más que yo procuré no ser visto de ella, me dijo: no llore Lopecito, por nuestra suerte; nosotros vamos a recibir un alivio librándonos de los tiranos, de esta fiera, de estos monstruos…” Y otras cosas que no alcancé a oír…” José    Hilario López

“Policarpa era joven y bien parecida, viva e inteligente; su color aperlado. El joven Bibiano (su hermano) se le parecía (…) Como ella no era conocida en la ciudad, salía y andaba con libertad (…) Andrea Ricaurte. “Era esta muchacha muy despercudida, arrogante y de bellos procederes, y sobre todo muy patriota; buena moza, bien parecida y de buenas prendas…” José María Caballero.


Cuando llegó a Santafé “…Venía de Guaduas donde la perseguían…” Andrea Ricaurte, por colaborar con los patriotas.                             

Anónimo. Banquillo de Purificación, ca. 1816: Madera. Museo Nacional de Colombia, Reg. 2554.

“Yo era uno de tantos patriotas que concurrían a la casa de la Pola, en donde se comunicaban las noticias que se tenían de los de Venezuela y Casanare y se celebraban cuando ellas eran buenas, pues esa mujer, valiente y entusiasta por la libertad, se sacrificaba para adquirir con qué obsequiar a los desgraciados patriotas, y no pensaba ni hablaba otra cosa que de venganza y del restablecimiento de la Patria.               

Sabía la heroína que era perseguida, y cambió de morada y se ocultó en la casa de doña Andrea Ricaurte, esposa del patriota don José Lozano. …” José Hilario López.     

“…Allí se enviaban y se recibían postas y se les daba auxilio a los que lograban salir para incorporarse en las guerrillas, que tanto atormentaban a Sámano y a sus tenientes”. Ibidem.


Una conmemoración en tres momentos

Bicentenario del Sacrificio de Policarpa Salavarrieta 1817-2017

SEGUNDO MOMENTO

LA INMORTALIDAD

PLAZA MAYOR DE SANTAFÉ

El 10 de noviembre hicieron Consejo de Guerra a La Pola y a sus compañeros “…por un plan que dicen había hecho para mandar a los Llanos, donde Los patriotas. …” José María Caballero.  Policarpa Salavarrieta fue sentenciada a pena de muerte junto con Alejo Sabaraín, José Manuel Díaz, Antonio Galeano, José María Arcos, Antonio Suárez, Jacobo Marufú, Francisco Arellano y Manuel Díaz, al hallarlos culpables de conspiración.

Pedro A. Quijano. La Pola antes de su ejecución, Óleo sobre madera. Museo Nacional – 1944.

El 14 de noviembre, “…colocadas dos horcas y nueve banquillos, donde a las once del propio día fueron ejecutados ocho hombres y una mujer por disposición de la jurisdicción militar,…”

El jefe militar era Juan Sámano. “…los referidos nueve individuos fueron juzgados militarmente y sentenciados en Consejo de Guerra sin haber separación de paisanos y militares, por habérseles sorprendido y apresado en el tránsito a la provincia de los Llanos donde permanecen algunos cabecillas de insurgentes; y hallándoseles algunos papeles de recomendación que les hacía la última – Policarpa-, añadiendo que después de haber sido fusilados fueron suspendidos en horcas Arcos, Arellano, Zabaraín y Manuel Díaz» Fco José de Aguilar.

José María de Los Ángeles y José María Salavarrieta, agustinos calzados, reclamaron el cuerpo de su hermana y le dieron sepultura en la iglesia de San Agustín, piedra angular de la Provincia Agustiniana de Nuestra Señora de Gracia en Colombia. A Los demás ejecutados se les enterró en La Veracruz. Las últimas palabras de Policarpa fueron:

“¡Pueblo indolente!  ¡Cuán diversa sería hoy vuestra suerte si conocieseis el precio de la libertad! Pero no es tarde. Ved que, aunque mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más, y ¡No olvidéis este ejemplo! ¡Miserable pueblo! Yo os compadezco; ¡algún día tendréis más dignidad!”

José María de Los Ángeles y José María Salavarrieta, agustinos calzados, reclamaron el cuerpo de su hermana y le dieron sepultura en la iglesia de San Agustín, piedra angular de la Provincia Agustiniana de Nuestra Señora de Gracia en Colombia. A Los demás ejecutados se les enterró en La Veracruz.


TERCER MOMENTO

LA INMORTALIDAD

TEMPLO DE SAN AGUSTÍN

«Polycarpa Salavarrieta: Yace por salvar la patria»

Este anagrama compuesto por Joaquín Monsalve, compañero de prisión de Policarpa, circuló de manera clandestina en los días siguientes al sacrificio de La Pola “y sólo vino a divulgarse después del triunfo de Boyacá, ya que como frase evidentemente subversiva su publicación constituía peligro de muerte para el que la intentara bajo el régimen de Sámano”.

Alcanzado el triunfo por los ejércitos libertadores el 7 de agosto de 1819, pronto afloró a la luz pública el reconocimiento categórico y emotivo del aporte y sacrificio de La Pola a la Independencia Nacional.

Silvano Cuéllar. Estatua de La Pola, 1911.Plaza de la Constitución, Villa de Guaduas.

De parte de los patriotas se dieron mensajes como el de Ambrosio Almeida, el principal de los miembros de la guerrilla de Chocontá, quien envió un parte al comandante general, Francisco de Paula Santander, en el que se refiere a Policarpa como «la Ciudadana Pola Salavarrieta (…) pasada por las armas (…) Joven virtuosa que generosamente había protegido a varias personas afectas a nuestra causa, entre ellas a mi hermano y a mí».


Tan solo tres años después de sacrificada (fusilada), José María Domínguez Roche, por encargo directo de Francisco de Paula Santander, escribe la obra de teatro “La Pola, Tragedia en cinco actos” y en su publicación refiriéndose a la heroína dice.  “LA POLA demasiado conocida en esta capital, por el sacrificio que hizo a su patria…” Con esta obra se celebró la Independencia Nacional en 1820.  Vendrían los elogios, los poemas, los óleos, los monumentos a su memoria, las estatuas y el reconocimiento que se extiende hasta el día de hoy.


POLICARPA SALAVARRIETA

Su ejemplo y sacrificio infundieron conciencia de patria

Pedro A. Quijano. La Pola hacia el patíbulo. 1944. Óleo sobre tela. Museo de la Independencia.

“Al dar el primer paso de la puerta a la calle se descubrió al mayor de plaza… No bien fue visto por la Pola, cuando, resistiéndose esta a marchar, para lo cual hacía los más grandes esfuerzos, y encendiéndose nuevamente en ira, decía los padres que la auxiliaban: “¡Por Dios, ruego que se me fusile aquí mismo si ustedes quieren que mi alma no se pierda!…” José Hilario López.


Esta publicación resulta interesante y pertinente para recordar las expresiones con que pronto se honró a La Pola. Este reconocimiento se inicia en la ciudad de Angostura el 1º de enero de 1820 cuando se publica un elogio y un soneto con el anagrama de Policarpa Salavarrieta. El 13 de enero siguiente Francisco Antonio Zea da a conocer un elocuente manifiesto dirigido a los Pueblos de Colombia que cierra exhortando a las mujeres a seguir el ejemplo de Policarpa.

¡Restauremos la conciencia de patria!

Este Bicentenario del Sacrificio de Policarpa Salavarrieta tuvo el apoyo de:

  • Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario
  • Colegio Máximo de las Academias de Colombia
  • Gobernación de Cundinamarca
  • Academia Colombiana de Historia
  • Academia de Historia de Cundinamarca
  • Academia de Historia de Bogotá
  • Academia de Historia Eclesiástica de Bogotá
  • Academia Colombiana de Historia Militar
  • Academia Colombiana de Historia Policial
  • Sociedad Académica Santanderista de Colombia
  • Patronato Colombiano de Artes y Ciencias
  • Centro de Historia de la Villa de Guaduas

Autor: David Rubio R. Presidente del Patronato Colombiano de Artes y Ciencias

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